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sábado, 20 de abril de 2013

El olvido


El olvido
Un hombre que había poseído una gran memoria al llegar a los sesenta y tantos años empezó a olvidar las cosas y se lamentaba mucho de ello porque se sentía ridículo cuando le preguntaban sobre algo que se suponía estaba bien enterado y no sabia que responder.
Los familiares y amigos decían que estaba perdiendo la memoria y que seguramente el Alzheimer estaba haciendo estragos en el pobre hombre que durante años fue un maestro excelente, pero el olvidadizo ya para entonces no sabia lo que significaba ese padecimiento y se alegro de que muchas otras cosas ya no le torturaran en su espíritu , durante mucho tiempo deseo que los capítulos negros de sus vida fueran borrados llevándose a los personajes que los ocasionaron y ahora el tiempo le había concedido esa dicha, estaba libre y podía dejar que su imaginación volara en torno a cosas nuevas aun cuando escuchara lamentos por su estado, los cuales también mañana olvidaría sin duda.

El crepúsculo
Y estaba el hombre sentado en el frente de su casa admirando la puesta de sol mientras meditaba sobre su propio ocaso “ cuan rápido se fue la vida, ayer apenas jugaba con otros niños entre los arboles de un jardín, vi una hermosa joven de la cual me enamore, tuvimos dos hijos, la vi partir a la casa de Dios y hoy estoy solo, me ocultare bajo  la tierra como lo hace el sol entre las montañas, no hay nada ya que pueda desear, recorrí mi camino y saboreé lo dulce y lo amargo de la vida, me deleite con sus placeres y sufrí intensamente con el dolor, mi copa se ha rebosado de diferentes vinos pero no me embriago el lujo ni la ambición, estoy aquí esperando mi crepúsculo en paz.

Otro hombre estaba a unos cuantos kilómetros al borde de la muerte, sus familiares esperaban ansiosamente su fin para entrar en posesión de la cuantiosa herencia, en su agonía le atormentaban los fantasmas de hombres y mujeres a los que había lastimado para alcanzar sus objetivos, los rostros de niños que sufrieron hambre y enfermedades por su causa, los que piso para llegar a la cumbre, ahora caía desde lo alto a lo profundo de una oscuridad que le aterraba y no podía detener eso a pesar de toda su riqueza, se retorcía en su lecho de muerte buscando algo que le ayudara a morir tranquilo cuando la muerte le asalto.

Tres tumbas nuevas en el campo santo del pueblo se hicieron el mismo día, la misma tarde fueron ocupadas por hombres que de diferente clase social, durante el entierro dos estaban rodeadas de familiares y amigos que lloraban y lamentaban perder la compañía de quien fue un ejemplo y una inspiración para vivir feliz y en paz, en la otra tumba se vieron rostros duros, llenos de ambición, dispuestos a luchar entre si para obtener los mejores dividendos de la herencia aun haciendo trampas legales, tal como el les había enseñado, ese era su principal legado, no dejar a otros tomar la delantera y ganar a cualquier costo. 

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